La oportunidad, el número exacto y la condición que la invalida. Cada decisión queda sellada antes de saber cómo termina. Acá está lo que miro hoy.
Los titulares dijeron dos nombres y la cuenta dice cuatro: el mercado le cobró la factura del gasto en inteligencia artificial a las cuatro que más gastan. El que opera corto tiene material: ocho puntos y medio entre el mejor sector y el peor. El que compra para quedarse está frente a un filo: el índice terminó parado sobre su promedio de cincuenta ruedas, sin margen.
Estas son las lecturas públicas. Las decisiones que tomo con mi plata salen en el momento. Acá las ves una semana después.
Verlas cuando pasan →No te pido que me creas. Te pido que lo verifiques. La regla es una sola: la decisión se escribe cuando la tomo, con su nivel y su invalidación, y el desenlace se publica después. Las que salgan bien y las que no, al mismo peso.
El registro arranca acá, vacío y a la vista. Cada decisión que tome con mi plata va a quedar escrita antes de saber cómo termina — las que salgan bien y las que no. Prefiero que hoy esté vacío y sea cierto, a que esté lleno y esté dibujado. Volvé en unas semanas y juzgá vos.
El registro va completo, con los errores incluidos, sellado antes de conocer el resultado. Es la diferencia entre alguien que te vende y alguien que te rinde cuentas.
Cada domingo, la lectura del mercado con los niveles que importan. No para saber más: para saber qué hacer el lunes.
Tesla y Alphabet se llevaron los títulos por sus balances. Pero la aritmética muestra que Amazon y Meta, que no reportaron nada, cargaron una parte parecida de la caída. Las cuatro tienen algo en común: son las que más gastan en infraestructura de inteligencia artificial, y el mercado les pasó la factura a todas juntas. De fondo, el petróleo reescribiendo el tablero. Y acá, la mora de las familias en su máximo en veinte años. Mi decisión: sigo líquido.
Leer el análisis →Lo que uso para separar la oportunidad real del ruido. Probalos.
Dónde está hoy el sentimiento de BTC, entre el miedo y la euforia, leído desde datos y no desde el ruido. La oportunidad suele estar en el extremo que nadie quiere mirar.
Abrir → VisualizaciónCuántas oportunidades falsas te ahorra entender el data-snooping: qué le pasa a tu porcentaje de operaciones ganadoras cuando probás muchas estrategias sin corregir por azar.
Explorar → HerramientaLos pasos que un backtest tiene que pasar antes de que le confíes tu plata. Para no confundir suerte con método, ni ruido con oportunidad.
Abrir →Qué mirar, en qué orden, y de dónde sale cada número. Con los huecos que no pudimos cerrar, declarados uno por uno.
El riesgo país está en el nivel más bajo desde 2018 y el mayor banco privado del país gana un tercio de lo que ganaba. El ajuste por inflación y la mora de sus clientes se llevaron sus ganancias. Los cinco números que hay que mirar, en orden, los niveles del gráfico y los diez huecos que nadie puede llenar desde afuera.
Leer el análisis →El análisis y el registro son públicos. La decisión en el momento, cuando el nivel se toca y entro, es para los que necesitan llegar a tiempo.
Cada domingo: cómo se mueve el mercado y por qué, con los niveles que importan, dónde se invalida la lectura y en qué caso estoy equivocado. Un correo por semana. Te vas cuando quieras.
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